Durante 2008, los españoles gastaremos 4.300 millones de euros en compras por Internet
Así lo vaticina el informe Observador Cetelem 2008, Hábitos y tendencias del e-consumidor, realizado por el banco Cetelem, Grupo BNP Paribas.
El estudio diferencia entre países maduros (Alemania y Reino Unido) y países en "transición", entre los que se encuentra España, donde sólo el 16% de la población es usuaria del comercio electrónico, frente al 28% de la media europea.
En términos absolutos, se puede decir que, en España, hay casi siete millones de usuarios habituales del comercio electrónico.
El perfil del consumidor online español es tanto hombre como mujer, con edades comprendidas entre los 36 y los 50 años, que accede a la Red desde su hogar (76%), principalmente desde un PC de sobremesa.
Además, el español que utiliza habitualmente el comercio electrónico realiza 7,4 compras al año a través de Internet, y en 2008, cada usuario destinará un total de 663 euros en las adquisiciones realizadas a través de la Red.
Así, durante el presente año, los usuarios españoles del comercio electrónico invertirán un total de 4.300 millones de euros en las compras realizadas a través de la Red. Esta cantidad supone un claro incremento sobre los 616 ¤ que los consumidores destinaron a las adquisiciones realizadas en Internet en 2007, lo que evidencia un sensible ascenso del comercio electrónico en España.
Los motivos que llevan a un español a realizar adquisiciones a través de la Red, son el precio y la comodidad de poder realizar las compras desde su hogar (el 95% de estas operaciones se realizan desde allí).
En cuanto al medio de pago elegido por los internautas españoles para sus adquisiciones online, destaca la tarjeta de crédito. Así, el 47% de los usuarios españoles que compran en la Red utilizan el plástico en el pago de los bienes adquiridos.
Por último, hay que destacar que España es el segundo país de Europa que más productos online financia (17%), superando en diez puntos porcentuales la media del viejo continente.
Fuente: Diario EL PAÍS, mayo de 2008. |